A principios de octubre me pasé por El Remolar para hacer una escapada pajarera. No estaba demasiado animada la cosa en cuanto a plumíferos se refiere. El frío no llegaba, y las lluvias tampoco. Pero tuve una pequeña alegría: dicen que la presencia del martín pescador es indicador de salud de las aguas de un emplazamiento. Pues el cuatro de octubre tuve la suerte de tener varios encuentros con estas diminutas aves…
