A principios de junio Elena y yo hicimos una visita al Remolar. No teníamos mucha esperanza en encontrarlo animado. La visita de abril al otro extremo del parque había sido muy decepcionante. Sin embargo, encontramos esta zona muy animada, y hasta presenciamos una situación poco habitual…
Empezamos la visita, como casi siempre, por el mirador del Aiguait de la Bassa dels Pollancres. Lo vimos bastante vacío. Al fondo, muy oculto entre las cañas, un martinete (Nycticorax nycticorax) descansaba seguro de su camuflaje:

Junto al borde de la tierra donde se sustentaba la vegetación que ocultaba el martinete, una gallineta (Gallinula chloropus) nadaba tranquilamente:

Y muy cerca, algo más a la izquierda, una hembra de pato colorado (Netta rufina) velaba por sus retoños, aún sin colorear…

De pronto apareció una pareja de somormujo lavanco (Podiceps cristatus)… bueno… una pareja no. Fijándonos bien, resulta que eran tres!


Tras unos minutos, y comprobar que no había mucho más que ver, nos dirigimos al mirador del Aiguait del la Maresma. Al entrar ya nos dimos cuenta de que aquí sí habría actividad zoológica… estaba prácticamente lleno de fotógrafos. Por suerte, aún había sitio para nosotros.
Lo primero que vimos fue una hembra de azulón (Anas platyrhynchos) refrescándose, y en el islote central, varias garzas reales (Ardea cinerea) dormitando:


También había presencia de cigüeñuelas (Himantopus himantopus), algunas incubando y otras alimentándose:


El islote central estaba bien aprovechado. El alimento debe de ser abundante en esta charca, tras haber finalizado las obras que le afectaron casi un año. La recuperación es espectacular, la verdad. Las diferentes especies convivían sin ninguna tensión. Podíamos ver garzas reales (Ardea cinerea), garcetas (Egretta garzetta), y algunos ánsares (Anser anser), a los que no parecía importarles compartir el montón de tierra…

…incluso algunas espátulas (Platalea leucorodia) dormitaban sin alterarse por nada:


Más al fondo, una garceta (Egretta garzetta) era despeinada por el viento mientras una (sorprendentemente) solitaria gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) picoteaba en compañía la fina película de agua:


Y entonces… se mascó la tragedia.
Una aparentemente inocente garza real (Ardea cinerea) tomaba posiciones al otro lado de la laguna:

En el centro de la laguna, un grupo de patitos, seguramente de ánade azulón (Anas platyrhynchos), nadaba sin ningún adulto en proximidad:

Antes de que me diera cuenta, la garza hizo una rápida maniobra y cazó algo… algo que tirando de zoom digital podría verse con cierta claridad:


Al ampliar la imagen… ¡efectivamente! ¡Era uno de los patitos! Estamos acostumbrados a ver a las garzas zampándose a los peces, pero nunca había visto cazar a una cría de pato. Tras algunas maniobras, la garza logró engullirlo. Sinceramente, me pareció desagradable… y no sé muy bien por qué… Al fin y al cabo, ¡nosotros también comemos pollo! Pero algo en mi subconsciente se retorció al ver aquel pollito en su pico.
Instantes después vi como una segunda garza volaba sobre el grupo de polluelos que quedaba. Como si de un resorte se tratara, se sumergieron todos al mismo tiempo… Lamentablemente no pude captar con la cámara ese momento. Sólo quedará en mi recuerdo…
Mientras los polluelos se jugaban la vida, una garceta (Egretta garzetta) aterrizaba con cierta dificultad en el montículo central, y una focha común (Fulica atra) alimentaba a su polluelo bastante camuflada entre la vegetación:


Finalmente, los polluelos volvieron a tener a un adulto que los defendiera:

Incluso, acompañados de otra hembra, estuvieron un rato merodeando cerca de la garza… era como si no les salieran las cuentas y estuvieran buscando al desaparecido:

La garza se retiró a un rincón para hacer la digestión, mientras disimulaba ante la complicidad de otras aves:

Pero la vida en la charca continuaba… Una pareja de azulones (Anas platyrhynchos) se aseaba:

Las garcetas (Egretta garzetta) seguían practicando los aterrizajes y los ánsares (Anser anser) empezaban a activarse:


El resto de la jornada discurrió sin sobresaltos… Una cigüeñuela (Himantopus himantopus) se quejaba de la presencia de un estornino pinto (Sturnus vulgaris), que no parecía preocupado:


Las garzas (Ardea cinerea) y garcetas (Egretta garzetta) seguían haciendo prácticas de vuelo y aterrizaje:


Una familia de azulones (Anas platyrhynchos) más creciditos se refrescaba… Dudo que la garza hubiera podido zamparse a ninguno de los polluelos:

Mientras, la convivencia y la no agresión prevalecía en la laguna:


Antes de irme, unas fotos a un ánsar (Anser anser) que se refrescaba antes de meterse en el agua y a un joven azulón (Anas platyrhynchos) macho que ya empezaba a definir sus colores:


En la galería pueden verse algunas fotos más…
