Categorías
El Remolar

Visitando el Remolar a principios de otoño

A finales de septiembre, aprovechando que volvíamos del aeropuerto de acompañar a una amiga, Elena y yo hicimos una parada rápida en el Remolar. La visita fue un fracaso. No vimos prácticamente ningún ave. Únicamente algún pajarillo que revoloteaba entre las ramas de los árboles. Es el lamentable resultado del verano más caluroso desde que hay registros…

Un par de semanas después hicimos otra visita. Esta vez más en serio, con cámara y prismáticos.

En esta nueva oportunidad, los primeros que nos recibieron fueron los mosquitos. Bandadas de mosquitos que se te metían hasta en los ojos… Tuvimos el tiempo justo de ponernos el repelente (siempre hay que llevar repelente a estos sitios). Aún así nos picaron en alguna mano y en los tobillos.

Como sabemos que hay visitas de escuelas nos dirigimos primero al mirador de la Bassa dels Pollancres, ubicación reservada para ellas. A estas horas todavía no había ningún colegio.

El resultado fue el mismo que en visita del mes anterior: nada de nada…

Un poco decepcionados nos dirigimos al observatorio de la Maresma. Antes de llegar dimos un vistazo desde el mirador que pilla de camino. ¡Alguna cosilla se veía en la distancia! Bueno… a ver desde la caseta…

¡Pues ni tan mal! ¡Aves se veían unas cuantas! El islote que está justo enfrente recogía una variedad importante de aves. En primera plana, dándonos la espalda, un cormorán (Phalacrocorax carbo) secando sus alas:

Compartiendo islote con, entre otros, algunas avefrías (Vanellus vanellus) y unos dispersos y escurridizos estorninos pintos (Sturnus vulgaris):

Avefrías en el islote
Avefrías en el islote
Estorninos escurridizos
Estorninos escurridizos

Mientras tanto, en el agua, una cuchara común (Spatula clypeata) se aseaba y una focha (Fulica atra) se alimentaba:

Cuchara aseándose
Cuchara aseándose
Focha alimentándose
Focha alimentándose

Como visitante poco habitual pudimos ver… un ánade friso (Mareca strepera) con su vestimenta de invierno:

Pero volvamos al islote… Los ánades azulones (Anas platyrhynchos) y las cercetas (Anas crecca) también ocupan su espacio en él:

Pareja de azulones reposando
Pareja de azulones reposando
Cerceta luciéndose tras tranquilo azulón
Cerceta luciéndose tras tranquilo azulón

Y no todo van a ser patos… En la proximidad de la caseta, multitud de libélulas emparejadas hacían sorprendentes reflejos en el agua:

Libélulas emparejadas
Libélulas emparejadas
Emparejadas a pares y con imagen especular
Emparejadas a pares y con imagen especular

En ese momento nos percatamos que nuestro amigo el cormorán (Phalacrocorax carbo) ya debía de haberse secado y generosamente nos mostraba su otro lado:

Otra especie que estaba muy presente era el ánsar común (Anser anser). La mayoría de los ejemplares estaban al otro lado de la laguna, muy lejos. Por eso aproveché la oportunidad que me brindó un ejemplar cuando pasó relativamente cerca nadando:

Más especies… Una pareja de porrón europeo (Aythya ferina), a mucha distancia y con calidad fotográfica lamentable… pero es importante verlos. Se trata de una especie considerada en peligro. Sirva la foto para justificar su presencia… Y otro par de cigüeñuelas (Himantopus himantopus), ave normalmente muy abundante en estos lugares… Es de esperar que los coleguitas lleguen más entrado el invierno:

Pareja de porrón europeo muy en la distancia
Pareja de porrón europeo muy en la distancia
Y pareja pionera de cigüeñuelas
Y pareja pionera de cigüeñuelas

Las avefrías (Vanellus vanellus) iban y venían… tuvimos la oportunidad de capturar a dos de ellas en pleno vuelo:

Avefría volando de paso
Avefría volando de paso
Avefría aterrizando junto a sus congéneres
Avefría aterrizando junto a sus congéneres

Algún que otro ejemplar de focha (Fulica atra) se dejó ver en tierra y solamente en el cielo pudimos fotografiar a un ejemplar de garza real (Ardea cinerea).

Focha merodeando en tierra
Focha merodeando en tierra
Garza real en pleno vuelo
Garza real en pleno vuelo

En la distancia vimos algunas otras garzas camufladas entre la vegetación, pero también estaban muy lejanas…

En un momento determinado, algo espantó a los azulones (Anas platyrhynchos) que reposaban plácidamente en el islote… No fueron muy lejos (seguramente se trató de una falsa alarma), pues amerizaron en la laguna a pocos metros. Un frente de ánsares (Anser anser) los observaban asombrados sin saber qué estaba pasando:

Más adelante pudimos ver dos bonitos ejemplares de cuchara común (Spatula clypeata), uno macho y otro hembra:

El macho de cuchara...
El macho de cuchara…
... y la hembra.
… y la hembra.

Y como despedida se dejaron retratar otra cercetas (Anas crecca) y un par de juguetones estorninos (Sturnus vulgaris):

La cerceta ...
La cerceta …
... y los juguetones estorninos
… y los juguetones estorninos

Con esto finalizó nuestra primera visita otoñal al Remolar de las Filipinas… Es cierto que las aves no estaban muy activas. Supongo que, para el volumen que había, el alimento era suficiente. Los animales dedican la mayor parte de sus energías a buscar alimento. Si el hambre está satisfecha, lo que toca es echar la siesta… Así que al final, ¡no fue tan mal la cosa!

Las fotos se pueden contemplar en la galería.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *