A finales de octubre nos dirigimos Elena y yo a la zona del Remolar. En esta ocasión Elena también llevaba su cámara, así que veremos fotos suyas.
Una escapada al Remolar en octubre
A finales de octubre nos dirigimos Elena y yo a la zona del Remolar. En esta ocasión Elena también llevaba su cámara, así que veremos fotos suyas.
A principio de junio realizamos una visita a la ribera del Ter con algunos buenos avistamientos. Aunque el guía que nos ilustró durante la visita ya nos avisó que de esa fecha en adelante cada vez sería más difícil encontrar aves en el río (por el calor del verano), Miguel Ángel y yo decidimos hacer un intento en pleno 10 de julio. El resultado fue…
A mediados de junio hice una escapada al Remolar. Es una época en la que empiezan a escasear las aves. En compensación, es habitual ver familias y polluelos de diferentes especies. ¡Es época de cría!
Hace ya tiempo llegó a nuestro conocimiento la existencia de la web Coneix el Riu (incluida dentro se los servicios ofrecidos por El Museu del Ter) en la que se muestra de un modo muy original la vida acogida por la ribera del Ter a su paso por Manlleu. Desde entonces hemos tenido la inquietud de hacer una visita pajarera a esa zona.
Hace ya tiempo que Óscar y yo habíamos comentado la posibilidad de hacer una escapada pajarera por los alrededores. En está época la fauna del Remolar está bastante animada, por lo que acordamos fijar esta visita para el sábado, aunque las previsiones del tiempo no fueran buenas. Nos acompañaban Elena y Cristina. El día había empezado con llovizna. Quedamos a las 09:00h y tomamos un cafetito (y algún cruasán) mientras decidíamos qué hacíamos. ¡Al final nos decidimos! ¡No hay sitio para los cobardes! Así que cogimos el coche y sobre las 10:30h iniciamos nuestra excursión.
Tras las visitas a las Lagunas de Villafáfila y a las Tablas de Daimiel tenía ganas de ver cómo estaban nuestros amigos del Remolar… Y lo cierto es que es que en está época este humedal está exultante! Las lagunas estaban rebosantes de vida y de actividad. Seguramente me dejaré más de una y más de dos especies por retratar…
Finalizada la visita que Elena y yo habíamos realizado a las Lagunas de Villafáfila, volvemos a coger el coche y continuamos en dirección sur. Tras comer por el camino y un rato de carretera llegamos al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel. Todavía nos quedan algunas horas de luz, así que aprovecharemos la tarde para un primer contacto con el parque.
En el mes de abril, de camino hacia Madrid por la A-6 y poco después de pasar Benavente, Elena y yo tuvimos la ocasión de desviarnos hacia el interior de la provincia de Zamora y visitar la reserva natural de las Lagunas de Villafáfila. Se trata de un importante humedal para las aves migratorias que cruzan la península, que abarca unas 500 hectáreas de lagunas salinas.
Llegó el fin de semana y hacía buen día, por lo que Elena y yo decidimos empezarlo acercándonos al Remolar a hacer una visita pajarera. Hacía tiempo que Elena no venía. Me hacía ilusión que hubiera mucho pajarito y que pudiera fotografiarlo. En esta ocasión además de prismáticos, Elena llevaba su cámara.
La semana pasada me llamó Chema para ver si el sábado podíamos hacer una escapada y visitar Els Aiguamolls de l’Empordà. Antes de pegarnos el viaje y dada la situación de sequía que está azotando Catalunya (y muy especialmente esta zona de Girona), comprobamos en eBird si había presencia de aves. Al parecer, comparado con años anteriores, era como del 50%. Aún así decidimos apostar por el parque natural y Elena, Katy, Chema y yo disfrutamos de una agradable salida campestre. El clima nos acompañó, el viento nos respetó y algunas aves se ofrecieron para dejarse fotografiar…